El presidente Emmanuel Macron compartió a través de redes sociales que este jueves la Marina francesa intercepto a un buque petrolero con sanciones internacionales y acusado de navegar con bandera falsa.
De acuerdo con el mandatario la operación se realizó en el Mar Mediterráneo “en estricto cumplimiento de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar”.
El petrolero, bautizado como Grinch, fue escoltado por la marina hasta un fondeadero para realizar inspecciones más detalladas. El petrolero partió de la ciudad de Murmansk en el noroeste de Rusia.
El navío, con flota fantasma, es parte de la estrategia rusa para permitir a Vladimir Putin para financiar el conflicto bélico contra Ucrania sin poner en riesgo la economía local ni colapso de la moneda.
Por su parte, Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, agradeció la intervención francesa y aseguró que este tipo de operaciones y apoyo es el que necesita Kiev para que Moscú deje de financiar el conflicto bélico.
“Hay que detener los petroleros rusos que operan cerca de las costas europeas. Las sanciones contra toda la infraestructura de la flota en la sombra deben ser severas. Los buques deben ser detenidos”, expuso.
En medio de su mensaje de agradecimiento lanzó un cuestionamiento a nivel internacional preguntando si “¿sería justo confiscar y vender el petróleo que transportan estos petroleros?”. Al ser un hecho reciente, aún ningún jefe de estado ni nación se han pronunciado al respecto.
La guerra entre Ucrania y Rusia está por cumplir cuatro años desde su inicio en 2022. El Plan de Paz propuesto por Estados Unidos continúa en negociaciones, sin embargo, hasta el momento no se ha establecido un alto al fuego.





