El ministro francés del Interior, Laurent Nuñez, anunció este jueves un dispositivo de seguridad con el despliegue de 70 mil agentes en todo el territorio nacional para contener probables disturbios durante las manifestaciones programadas para el próximo sábado. La medida responde a la detección de convocatorias en redes sociales que incitan a actos de violencia bajo el marco de protestas sindicales, estudiantiles y del movimiento de los “chalecos amarillos”.
Las autoridades identificaron llamados a cometer desmanes en el centro de las principales ciudades del país, algunos de los cuales utilizan la temática de las festividades de Halloween para convocar a concentraciones nocturnas y acudir con el rostro cubierto. Ante este escenario, el Ministerio del Interior instruyó la prohibición sistemática de marchas en zonas comerciales del primer cuadro urbano y obligará a que las movilizaciones se canalicen hacia áreas periféricas.
El operativo excepcional contemplará el uso de vehículos blindados, cañones de agua, helicópteros, drones y unidades ecuestres y caninas. Nuñez enfatizó que la prioridad del Gobierno es evitar actos de vandalismo y saquear comercios, recordando que en las dos jornadas previas de protestas un total de 1.193 efectivos policiales resultaron lesionados durante los enfrentamientos con grupos violentos.
Pese al rechazo de colectivos estudiantiles, quienes acusan una restricción al derecho de libre manifestación, el titular de la cartera de Interior defendió las medidas al argumentar que el objetivo central es preservar el orden público y garantizar el desarrollo seguro de las protestas autorizadas.














