La Asamblea Nacional dio luz verde al marco legal que permitirá la eutanasia y el suicidio asistido bajo estrictas condiciones de salud, detonando protestas masivas en París de grupos que denuncian desatención en el sistema hospitalario.
París, Francia. Tras meses de intensos debates éticos, políticos y sociales, la Asamblea Nacional de Francia aprobó este miércoles un proyecto de ley que reconocerá formalmente el derecho legal a la muerte asistida para pacientes adultos que padezcan enfermedades terminales e incurables. La votación en la cámara baja representa una reforma estructural de gran impacto para la legislación de salud pública en Europa.
Condiciones estrictas y candados médicos: La nueva normativa establece que los pacientes calificados podrán solicitar formalmente el suministro de una sustancia letal. El protocolo clínico contempla que el fármaco sea autoadministrado por el propio solicitante o, en casos donde el estado físico impida la motricidad, inoculado directamente por un médico o enfermera autorizados.
La legislación impone filtros específicos para evitar abusos o vacíos interpretativos:
- Estatus legal: Estará restringida exclusivamente a ciudadanos franceses o residentes con estatus legal en el país.
- Criterio de salud: El solicitante debe presentar un diagnóstico de enfermedad grave, incurable y en fase avanzada o terminal que ponga en peligro su vida a corto plazo.
- Padecimiento crónico: Acreditar un cuadro de sufrimiento físico o psicológico constante que no pueda ser mitigado por cuidados paliativos ordinarios.
- Capacidad cognitiva: El paciente deberá estar plenamente consciente y ser capaz de expresar una elección libre, reiterada e informada.
Ola de protestas en las calles de París. La aprobación parlamentaria no estuvo exenta de fricciones. En las afueras del recinto legislativo en París, activistas y colectivos del Frente de Izquierda Anticapacitista montaron un cerco de protesta civil. Los manifestantes portaron pancartas con consignas como «Eutanasia = ahorro de costos» y «Hospital público destruido = sufrimiento o muerte», alertando que la medida podría ser utilizada como una salida presupuestaria ante el deterioro del sistema sanitario francés, en lugar de garantizar una vida digna con tratamientos de calidad.
El expediente legislativo avanzará en las cámaras para su promulgación e instrumentación por parte del Ministerio de Salud.
















