El ciclismo francés vive un momento de euforia tras la histórica victoria de Paul Seixas en la Itzulia 2026. A sus 19 años, el corredor del Decathlon AG2R La Mondiale se ha consolidado como la mayor promesa del pelotón internacional tras dominar tres etapas y la clasificación general en el País Vasco. Su exhibición de madurez y potencia bajo condiciones extremas ha despertado comparaciones inmediatas con leyendas del deporte, situándolo como el candidato natural para terminar con la sequía francesa en el Tour de Francia, que se extiende desde 1985.
Ante el interés de potencias económicas como el UAE Team Emirates, la permanencia de Seixas en una estructura nacional se ha convertido en una prioridad estratégica para Francia. Siguiendo el precedente sentado con figuras como Kylian Mbappé, el Presidente de Francia, Emmanuel Macron ha respaldado los esfuerzos para blindar al ciclista lionés. Esta «Operación Seixas» busca garantizar que el talento local no emigre ante las ofertas millonarias de equipos extranjeros, consolidando al corredor como el pilar central de un proyecto deportivo con identidad francesa.
Para asegurar su continuidad, el equipo Decathlon AG2R La Mondiale ha diseñado un plan de blindaje sin precedentes que incluye un contrato de larga duración, con proyecciones que alcanzan el año 2035. Este movimiento estratégico contempla una sustancial mejora salarial que sitúa a Seixas en el escalafón financiero de las grandes estrellas del WorldTour. Con este contrato, la escuadra no solo protege su inversión, sino que ofrece al corredor la estabilidad necesaria para liderar el equipo en las Grandes Vueltas durante la próxima década.
A pesar de las especulaciones iniciales sobre un posible cambio de sede social a Suiza para obtener ventajas fiscales, la directiva del equipo ha reafirmado su compromiso con la licencia francesa. El proyecto financiero se sostendrá mediante el incremento del apoyo de sus patrocinadores principales, descartando cualquier ingeniería administrativa que comprometa la identidad nacional de la escuadra. De este modo, Francia confía en haber blindado a su «diamante» bajo un modelo sostenible que combina el respaldo político, el poderío empresarial y la excelencia deportiva.







