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El panorama político de Brasil experimentó un giro imprevisto luego de que el senador opositor Flávio Bolsonaro se impusiera en la primera vuelta presidencial frente al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva. Al alcanzar el 47.05% de los votos válidos frente al 45.13% del líder progresista, el candidato del Partido Liberal desmintió todos los pronósticos de las casas encuestadoras, que auguraban un triunfo cómodo del actual jefe de Estado.

Durante su comparecencia pública en Brasilia, el primogénito del expresidente Jair Bolsonaro destacó el respaldo de más de 56 millones de electores y atribuyó el resultado a una demanda generalizada de transformación profunda en la estructura gubernamental. También remarcó la penetración de su propuesta en distintas regiones del país sudamericano.

Con la mira puesta en el balotaje del próximo 25 de octubre, el abanderado conservador externó su optimismo para retener la delantera en las urnas y perfilar un modelo de administración pública reducido y enfocado en la estabilidad democrática.