En el marco de la contienda por la presidencia de Brasil, el senador y candidato ultraderechista Flávio Bolsonaro afirmó este miércoles estar dispuesto a levantar su secreto bancario, fiscal y telefónico, respondiendo a la exigencia planteada por el mandatario y aspirante a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva.
Sin embargo, el legislador condicionó la apertura de sus registros a que el jefe de Estado transparentes sus datos desde 2003 —año en que asumió su primer mandato presidencial— y no únicamente a partir de 2018.
En un escrito presentado ante el Tribunal Superior Electoral (TSE), la defensa de Bolsonaro sostuvo que aceptará difundir públicamente la información de sus finanzas, las de sus empresas y las de sus familiares directos correspondientes a los últimos 20 años, siempre que la fiscalización a Lula da Silva abarque el mismo periodo histórico.
Adicionalmente, el documento solicita la publicación integral de las agendas de trabajo, bitácoras de vuelos oficiales, registros de acceso al Palacio de Planalto, el historial de actividades de la primera dama, Rosângela ‘Janja’ da Silva, y los desgloses de compras realizados con tarjetas corporativas de la Presidencia.










