La búsqueda de un joven de 20 años, reportado como desaparecido en el municipio de Tlaquepaque, permitió a la Fiscalía General del Estado de Jalisco desmantelar una finca que el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) utilizaba como un “hospital” clandestino en la región sur de la entidad, específicamente en Tecalitlán.
El operativo, realizado en coordinación con la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional, culminó con la liberación de nueve personas y la detención de seis probables implicados vinculados al crimen organizado. El fiscal del estado, Salvador González de los Santos, detalló en conferencia que la investigación se detonó cuando los familiares de la víctima acudieron a denunciar una posible red de reclutamiento forzado.
Según el testimonio, el joven aceptó una supuesta oferta de trabajo en un rancho el pasado 21 de julio, fecha en la que abordó un vehículo y se perdió todo rastro de él. Las labores de inteligencia y rastreo tecnológico permitieron a las autoridades ubicar el inmueble en Tecalitlán donde presumiblemente se encontraba retenido.

Al ingresar al domicilio, los elementos de seguridad no sólo localizaron al joven buscado, sino a otras ocho personas de entre 16 y 43 años que se encontraban privadas de la libertad. Las víctimas rescatadas proceden de diversas entidades del país, como la Ciudad de México, Guerrero, Michoacán, Sinaloa y Jalisco.
El hallazgo principal que marcó la pauta de la investigación fue la naturaleza del lugar: operaba como un centro médico clandestino equipado para brindar cirugías y tratamientos especializados a sicarios e integrantes del cártel que resultaban heridos en enfrentamientos u otras tareas delictivas.
Las autoridades informaron que varios de los rescatados presentaban secuelas físicas severas; dos de ellos caminaban con muletas y otros más habían sido intervenidos quirúrgicamente para colocarles clavos en los huesos. Ante esta situación, la Fiscalía abrió una línea de investigación paralela para identificar y sancionar a los profesionales o personal de salud de la región que prestaban estos servicios al grupo delictivo de manera clandestina.

Durante la intervención también se concretó la captura de seis personas —cinco hombres y una mujer de entre 21 y 48 años, originarios de Jalisco, Colima, Nayarit y Michoacán—, quienes fungían como custodios de las víctimas y presuntos operadores del sitio.
Los detenidos fueron puestos a disposición de la autoridad judicial para enfrentar cargos por los delitos de trata de personas y desaparición forzada. En tanto, las nueve personas liberadas fueron trasladadas a la ciudad de Guadalajara, donde reciben atención médica y psicológica integral para iniciar el proceso de reintegración con sus respectivas familias.









