Álvaro Arbeloa compareció ante los medios de comunicación en la rueda de prensa previa al último compromiso liguero del Real Madrid, donde confirmó de manera contundente que dejará el banquillo merengue al término de la temporada. El estratega, quien asumió de forma interina el mando del primer equipo el pasado mes de enero tras la sorpresiva salida de Xabi Alonso, respondió con un categórico «sí» al ser cuestionado sobre si este fin de semana marcaría su despedida definitiva de la dirección técnica del club blanco.
Durante su intervención, el exdefensor internacional expresó un profundo agradecimiento hacia la plantilla y la directiva, pese a lo complejo y accidentado que resultó su breve periodo al mando del vestuario. El técnico reconoció que el grupo lidió con momentos de mucha frustración tras quedar fuera de la pelea por LaLiga y caer eliminados en los cuartos de final de la Champions League ante el Bayern Múnich. Sin embargo, Arbeloa recalcó que la experiencia le permitió crecer enormemente como profesional, asegurando que sus dirigidos lo convirtieron en un mejor entrenador de lo que era cuando asumió el cargo hace apenas cuatro meses.
El timonel también atajó los crecientes rumores de la prensa deportiva que vinculan al estratega portugués José Mourinho con un inminente regreso al banquillo del Santiago Bernabéu. Arbeloa descartó por completo cualquier posibilidad de integrarse al cuerpo técnico de «The Special One», señalando que el luso cuenta con su propio equipo de trabajo de primer nivel y que, a partir del próximo lunes, centrará su atención en definir su propio futuro profesional. Tras haber escalado desde las categorías inferiores de la cantera madridista, el salmantino subrayó que se siente con la madurez necesaria para afrontar nuevos retos en los banquillos.
Con un emotivo mensaje de despedida, Arbeloa cerró su ciclo deseando un triunfo ante la afición en el último partido de la temporada frente al Athletic Club en el Bernabéu, dejando abierta la puerta de la institución a largo plazo. «Ojalá sea un hasta luego, porque esta siempre la he considerado mi casa; llevo 20 años perteneciendo al Real Madrid en muchas funciones», concluyó el estratega, poniendo punto final a una de las etapas institucionales más inestables del conjunto madrileño en los últimos años.









