La titular de la Fiscalía General de la República (FGR), Ernestina Godoy Ramos, informó que las personas que resultaron afectadas por el accidente en el Tren Interoceánico, ocurrido el pasado 28 de diciembre, optaron por concluir el proceso a través de acuerdos reparatorios.
Al momento van 145 personas que recibieron la reparación integral del daño, por lo que se anularon las acciones penales. Además, se integraron cuatro carpetas de investigación.
A través de un video mensaje, la fiscal comentó que las carpetas de investigación son por los delitos de homicidio y lesiones culposas, en contra del maquinista, el conductor y el jefe de despacho.
“Se desarrolló la audiencia inicial, en la que se obtuvieron autos de vinculación a proceso. Por lo que hace al delito de daño en bienes, la empresa decidió otorgar el perdón de parte ofendida; en cuanto al delito de ataques a las vías generales de comunicación, lo descartamos con los dictámenes periciales en materia de infraestructura e ingeniería civil, así como en el de seguridad industrial”
Dijo.
Respecto a los delitos de uso ilícito de atribuciones y de servicio indebido del servicio público, se descartaron con base en la información proporcionada por la empresa ferroviaria y el análisis de seis auditorías.
Detalles del accidente
El incidente ocurrió el 28 de diciembre de 2025 en la Línea Z del ferrocarril istmeño, específicamente en el tramo Salina Cruz-Coatzacoalcos entre las localidades de Nizanda y Chivela, Oaxaca. De acuerdo con el reporte oficial de la Secretaría de Marina (Semar), el siniestro se registró a las 09:28 horas tras el descarrilamiento de una locomotora y la salida de vía de cuatro vagones, lo que dio como resultado un saldo de 13 personas fallecidas y decenas de lesionados. A pesar de que los protocolos internacionales de seguridad se cumplieron —incluyendo el recorrido previo de una camioneta exploradora Hi Rail que reportó las vías en «buenas condiciones operativas» una hora y media antes del suceso—, la evaluación técnica se centró en el análisis del dispositivo «Pulser» (caja negra ferroviaria). Esto fue necesario para determinar las causas críticas del desastre.






