La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos inició un nuevo estudio en torno a la mifepristona, conocida como la pastilla abortiva, según reveló un informe publicado por el Wall Street Journal.
Esta investigación cuenta con el respaldo de la Casa Blanca y tiene como objetivo final fundamentar que la administración del presidente Donald Trump restrinja la distribución y el uso de este fármaco en el país. El análisis está diseñado para durar un periodo aproximado de seis meses, con una estructura técnica pensada para resistir futuras objeciones y críticas legales ante los tribunales.
Para garantizar el proceso, funcionarios federales señalaron que la FDA evalúa la contratación de una firma externa que se encargue de adquirir y analizar los datos clínicos sobre el uso de la sustancia. Aunque inicialmente se proyectaba la publicación de resultados para el mes de julio, el reporte detalla que es poco probable que los datos completos se liberen antes de las elecciones de mitad de mandato en noviembre. Por su parte, colectivos defensores de los derechos reproductivos calificaron las ofensivas legales contra la mifepristona como la mayor amenaza actual para el acceso al aborto en la nación.







