Washington. — Agentes del FBI registraron el domicilio de la periodista Hannah Natanson, del diario The Washington Post, como parte de una investigación relacionada con un contratista del gobierno acusado de sustraer y retener documentos clasificados.
Durante el operativo en su vivienda en Virginia, los agentes revisaron sus dispositivos electrónicos y confiscaron un teléfono y un reloj Garmin, informó el propio periódico. Natanson cubre la transformación del gobierno federal bajo la administración de Donald Trump y recientemente publicó un reportaje en el que detalló cómo obtuvo cientos de nuevas fuentes, lo que llevó a un colega a describirla como “la susurradora del gobierno federal”.
Aunque las investigaciones por manejo de documentos clasificados son comunes, el registro en la casa de una periodista representa una escalada en la respuesta del gobierno estadounidense frente a casos de filtraciones.
La fiscal general Pam Bondi señaló que la diligencia se realizó a petición del Pentágono y aseguró que la administración Trump “no tolerará filtraciones ilegales de información clasificada” que pongan en riesgo la seguridad nacional y al personal militar.
Según una declaración jurada, el cateo está vinculado a la investigación contra Aurelio Pérez-Lugones, administrador de sistemas en Maryland, acusado de retención ilegal de información de defensa nacional.
Las autoridades sostienen que, pese a contar con autorización de seguridad de alto secreto, imprimió informes clasificados y los llevó a su domicilio.
En un registro de su casa y su automóvil, agentes hallaron documentos marcados como “Secretos”, incluido uno dentro de una lonchera.






