Familiares de un grupo de pescadores en el puerto de Manta, Ecuador, se movilizaron para exigir información oficial sobre el paradero de sus seres queridos tras confirmarse un ataque militar perpetrado por el Ejército de los Estados Unidos contra una nave en altamar. Los allegados denuncian la falta de certeza sobre la identidad de las víctimas y la condición en la que se encuentran los tripulantes desaparecidos.
El mando militar estadounidense justificó la operación armada argumentando que la embarcación interceptada realizaba labores de apoyo logístico para el grupo delictivo Los Choneros, una de las organizaciones criminales de mayor presencia en el país sudamericano. Sin embargo, las autoridades ecuatorianas no han emitido hasta el momento una confirmación oficial que determine si los pescadores buscados por sus familias viajaban en dicha nave o si existía alguna vinculación directa con las actividades ilícitas señaladas.
Ante el vacío de datos, las familias instalaron protestas y peticiones de auxilio en el puerto manabita para que la Cancillería y el Ministerio de Defensa aclaren el estatus de las operaciones y las identidades de los afectados. La incertidumbre crece en la comunidad pesquera mientras las autoridades locales gestionan canales de comunicación con la comitiva militar de EE. UU. para verificar los registros del operativo.







