Cadillac ha decidido jugar al misterio en su camino hacia la parrilla de 2026. El equipo presentará una decoración especial de camuflaje que será utilizada exclusivamente durante la Shakedown Week de Barcelona. Este diseño provisional tiene un propósito funcional: permitir que los ingenieros prueben las nuevas soluciones técnicas sin revelar detalles aerodinámicos críticos a los rivales. Es una piel de transición antes de que el monoplaza oficial sea desvelado en febrero.
El monoplaza, que será pilotado por la dupla de Pérez y Bottas, luce una reinterpretación moderna del escudo de la marca bajo una paleta de colores contenida y elegante. La utilización de líneas limpias y contrastes entre mate y brillo busca proyectar una imagen tecnológica que se aleja del espectáculo visual para centrarse en el desarrollo puro. Detroit se convierte así en el punto de partida de una aventura que promete revolucionar la jerarquía de la parrilla actual.
Dan Towriss, CEO de Cadillac Formula 1 Team Holdings, destacó que el equipo busca romper los moldes tradicionales de la categoría. La decisión de presentar la imagen definitiva durante el Super Bowl es una declaración de intenciones sobre la magnitud mediática que pretenden alcanzar. Barcelona será, por tanto, un laboratorio privado donde Cadillac empezará a escribir su historia técnica bajo el amparo de la tradición automotriz de Detroit.
Durante las sesiones de pruebas en el trazado catalán, el equipo se centrará en la fiabilidad y el comportamiento dinámico del coche bajo la nueva era técnica. El camuflaje geométrico ayuda a «romper» visualmente las curvas del chasis, dificultando que otros equipos realicen ingeniería inversa a través de fotografías. Este es un procedimiento habitual en la industria automotriz que Cadillac ha trasladado con éxito a su programa de F1.
Mientras los aficionados en Michigan disfrutan del coche en el Auto Show de Detroit, los preparativos logísticos para el viaje a España están en marcha. El shakedown de Barcelona marcará el primer contacto del equipo con el ecosistema de la Fórmula 1, un hito cargado de simbolismo para General Motors. Una vez concluidas las pruebas, el enfoque se trasladará totalmente al gran estreno mundial del 8 de febrero.




