En un derbi turco cargado de tensión, José Mourinho, director técnico del Fenerbahçe, se vio envuelto en una polémica al agredir a Okan Buruk, entrenador del Galatasaray, tras la derrota de su equipo por 2-1 en los cuartos de final de la Copa de Turquía. Según informes, Mourinho se acercó a Buruk al finalizar el encuentro y le agarró la nariz, lo que provocó que el técnico del Galatasaray cayera al suelo de manera teatral.
El partido, disputado en Estambul, ya había sido escenario de una trifulca en el tiempo de descuento que resultó en la expulsión de tres jugadores y la intervención de la policía. La acción de Mourinho exacerbó aún más los ánimos, requiriendo la intervención de las fuerzas de seguridad para calmar la situación.
Este no es el primer incidente controvertido en la carrera de Mourinho. Anteriormente, en febrero, fue sancionado con cuatro partidos de suspensión y una multa de aproximadamente 42,500 euros por comentarios considerados racistas hacia el Galatasaray y por ingresar al vestuario del árbitro sin autorización. Además, en 2011, durante su etapa en el Real Madrid, fue suspendido por agredir al entonces asistente técnico del Barcelona, Tito Vilanova.
Tras este reciente altercado, se espera que la Federación Turca de Fútbol tome medidas disciplinarias contra Mourinho, lo que podría incluir una nueva suspensión y sanciones económicas. Mientras tanto, el Galatasaray ha manifestado su intención de presentar quejas formales ante la UEFA y la FIFA, acusando al técnico portugués de conducta inapropiada y reiterada.