Un atentado con coche bomba perpetrado la medianoche del martes frente a una comisaría en la localidad fronteriza de Los Patios, en el noreste colombiano, dejó un saldo preliminar de un civil muerto y 11 personas heridas, entre ellas varios agentes de policía.

El hecho violento ocurrió en este municipio adscrito al área metropolitana de Cúcuta, zona limítrofe con Venezuela que padece una disputa histórica entre organizaciones criminales y grupos guerrilleros por el control de las economías ilícitas y las rutas de contrabando.

Tras los hechos, el presidente Abelardo de la Espriella condenó la agresión a través de su cuenta oficial en la red social X, donde advirtió que el Estado localizará a los autores materiales e intelectuales. «Colombia no cederá ante el terrorismo», sostuvo el mandatario.

Este suceso ocurre semanas después de que otro artefacto explosivo detonara frente a otra estación policial en Cúcuta, dejando un saldo de once uniformados lesionados y un canino fallecido. En aquella ocasión, las autoridades atribuyeron la autoría al Ejército de Liberación Nacional (ELN), la guerrilla activa más numerosa del país.