Corea del sur.— El ex primer ministro Han Duck-soo fue condenado a 23 años de prisión por su participación en la fallida imposición de la ley marcial declarada en diciembre de 2024 por el entonces presidente Yoon Suk-yeol, una pena superior incluso a los 15 años solicitados por la fiscalía.
Durante la lectura televisada del fallo, el juez Lee Jin-kwan, presidente del Tribunal del Distrito Central de Seúl, señaló que Han desempeñó un papel clave en un acto calificado como insurrección, y no solo de complicidad.
El tribunal destacó que el ex funcionario eludió su responsabilidad, ocultó documentación relacionada con la ley marcial, elaboró documentos oficiales falsos y destruyó otros auténticos para simular que el estado de excepción se había ajustado a los procedimientos legales.
Se trata del primer veredicto dentro del conjunto de causas judiciales relacionadas con la fallida ley marcial que tipifica los hechos como insurrección.
La sentencia abre un panorama adverso para Yoon, quien enfrenta un juicio por el mismo delito, con veredicto previsto para el 19 de febrero, y una posible pena de muerte. Sin embargo, su ejecución es poco probable debido a la moratoria vigente desde hace casi cuatro décadas.
Un tribunal condenó el viernes pasado al expresidente surcoreano a cinco años de prisión por obstrucción a la justicia, en el primero de ocho procesos judiciales abiertos en su contra tras ser destituido por su fallida imposición de la ley marcial en diciembre de 2024.





