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Estados Unidos respondió a la decisión de Canadá de suspender las negociaciones comerciales y acusó al gobierno de Mark Carney de dar marcha atrás en compromisos previamente acordados.

En un mensaje publicado este viernes por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, el gobierno de Donald Trump afirmó que Canadá rechazó cerrar el acuerdo bajo los términos negociados durante los últimos días.

Washington sostuvo que había ofrecido a Canadá “el mejor trato” entre los grandes exportadores que venden al mercado estadunidense, con reducciones importantes a los aranceles aplicados a sectores estratégicos.

De acuerdo con la administración Trump, la propuesta incluía reducciones arancelarias para productos de acero, aluminio, automóviles y madera, además de una nueva asociación económica y de seguridad entre ambos países.

Estados Unidos también señaló que Canadá presentó nuevas exigencias y modificó compromisos que ya habían sido discutidos, lo que, según Washington, alteró el equilibrio alcanzado durante las negociaciones.

Otro punto de conflicto señalado por la Casa Blanca es que Canadá mantiene medidas de represalia contra productos y servicios estadunidenses, incluidas prohibiciones que Washington considera injustificadas.

La propuesta estadunidense también contemplaba cooperación en controles de exportaciones, comercio digital, minerales críticos y cadenas de suministro, así como acciones coordinadas contra productos elaborados mediante trabajo forzoso y prácticas comerciales consideradas desleales.

Además, Washington aseguró que el acuerdo habría permitido anunciar formalmente el inicio de las negociaciones para revisar el T-MEC, tratado que regula buena parte del intercambio comercial entre México, Estados Unidos y Canadá.

La respuesta de Estados Unidos contrasta con la postura de Ottawa. El primer ministro Mark Carney anunció previamente la suspensión de las conversaciones al considerar que los últimos términos planteados por Washington eran injustos y perjudiciales para la economía canadiense.

Mientras Canadá anunció que responderá con aranceles equivalentes al 50 por ciento a productos estadunidenses por alrededor de 28 mil millones de dólares, Washington sostiene que la decisión canadiense representa una oportunidad perdida para profundizar la integración económica entre ambos países.

El intercambio de acusaciones eleva nuevamente la tensión comercial en América del Norte, justo cuando se aproxima la revisión del T-MEC.