La edición del Maratón de Ámsterdam presenció una exhibición memorable por parte de la delegación etíope en las calles de la capital de Países Bajos. A pesar de las difíciles condiciones meteorológicas marcadas por el viento y la lluvia constante, los corredores africanos impusieron un ritmo vertiginoso desde los primeros tramos de la prueba, asegurando los podios de élite ante miles de espectadores.
En la rama femenina, la gran protagonista del día fue la etíope Buze Diriba, quien firmó una actuación histórica al cruzar la meta en 2:16:12. Con este tiempo, Diriba destrozó por 40 segundos la marca anterior del circuito, apretando el paso decisivamente tras el kilómetro 30 y dejando atrás a su compatriota Aynalem Desta, campeona de la edición previa, quien finalizó en la segunda posición con 2:17:06.
Por su parte, la competencia masculina ofreció un desenlace electrizante en el que Lemi Berhanu reclamó la victoria con una marca de 2:03:33. Berhanu sostuvo un mano a mano espectacular en los últimos kilómetros contra el keniano Nicholas Kipkorir (2:03:39), logrando quedarse con el triunfo a escasos cuatros segundos de batir el récord histórico del recorrido en la categoría varonil.
Con estos resultados, Etiopía reafirma su hegemonía en las pruebas de fondo a nivel internacional, conquistando los dos títulos principales en una de las citas de ruta más prestigiosas de Europa y dejando una huella importante en el libro de marcas del maratón neerlandés.












