Las redadas migratorias realizadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en Los Ángeles provocaron un impacto económico inmediato y prolongado en corredores comerciales de comunidades latinas, con pérdidas estimadas en 3.16 millones de dólares durante las dos semanas posteriores a los operativos, según un estudio de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).
La investigación, elaborada por el Latino Policy and Politics Institute (LPPI) de UCLA en colaboración con Inclusive Action for the City, analizó la actividad comercial en nueve zonas donde se llevaron a cabo operativos migratorios en junio de 2025. Los investigadores identificaron 46 mil visitas menos de clientes en 989 establecimientos ubicados dentro de un radio de media milla de los sitios intervenidos, lo que derivó en una fuerte caída de ingresos para los comercios locales.

El reporte también incluyó encuestas y grupos focales con 75 empresarios latinos, quienes relataron reducciones de ventas que, en algunos casos, superaron el 50 % tras las redadas. Muchos afirmaron que el temor entre clientes y trabajadores disminuyó la actividad comercial y que, casi un año después, sus negocios aún no recuperan los niveles previos a los operativos.
Los autores concluyen que las acciones de control migratorio generaron un «choque económico» que trascendió a las personas detenidas y afectó a comunidades enteras, al reducir el flujo de consumidores en zonas con una alta concentración de negocios administrados por inmigrantes y latinos.

El estudio se publica mientras continúa el debate en Estados Unidos sobre el impacto de las políticas de inmigración impulsadas por la administración del presidente Donald Trump. Las redadas ejecutadas en el área de Los Ángeles durante 2025 desencadenaron protestas, movilizaciones y cuestionamientos de organizaciones civiles, además de un amplio despliegue de fuerzas federales.
Los investigadores advirtieron que el costo de estos operativos no se limita al ámbito migratorio, sino que también repercute en la economía local, el empleo y la estabilidad financiera de pequeños negocios que dependen del consumo cotidiano de las comunidades donde operan.















