La administración del presidente estadounidense Donald Trump negocia un pacto estratégico con el gobierno interino de Venezuela encabezado por Delcy Rodríguez, orientado a otorgar a Estados Unidos participaciones accionarias directas en más de una docena de campos petroleros activos en el país sudamericano, según un reporte de Axios.

Las conversaciones, lideradas por el secretario de Estado Marco Rubio y con la participación del subjefe de gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, involucran yacimientos con 90.000 millones de barriles en reservas probadas, un volumen que duplicaría la capacidad petrolera estadounidense de concretarse la operación. La estrategia busca desplazar la influencia financiera de China y de antiguos mandos vinculados al chavismo sobre la cuenca energética, permitiendo que empresas privadas exploten los campos con tecnología e inversión a cambio de pagar regalías e impuestos al Estado venezolano. Con este movimiento enmarcado en la denominada «Doctrina Donroe», Washington aspira a controlar los precios globales de los energéticos y garantizar el dominio energético en el hemisferio occidental.