Estados Unidos e Israel evalúan implementar un bloqueo terrestre a Irán para intensificar la presión económica y forzar a Teherán a retomar las negociaciones, según reportó el diario británico The Telegraph.
La propuesta se abordó en el Despacho Oval durante una reunión entre Donald Trump y el primer ministro Benjamín Netanyahu, donde analizaron el incremento de la presión mediante «medidas cinéticas y no cinéticas». El plan implicaría persuadir a naciones vecinas —como Irak, Pakistán, Turquía, Turkmenistán, Afganistán, Armenia y Azerbaiyán— para restringir o clausurar sus pasos fronterizos, sofocando las importaciones y exportaciones iraníes.
Sus defensores afirman que este aislamiento económico debilitaría al régimen, aunque analistas advierten sobre la dificultad de ejecutar un bloqueo efectivo debido a las extensas fronteras de Irán y sus lazos regionales. El reporte destaca que la presión busca obligar a Irán a negociar, aunque no se descarta que la propuesta sea una estrategia de distracción.
La medida coincide con un repunte en el conflicto: tras un ataque sorpresivo de fuerzas iraníes contra bases norteamericanas en Jordania, Estados Unidos ejecutó una «fuerte oleada de bombardeos» en territorio iraní. Un funcionario de la Casa Blanca enfatizó que «el comandante en jefe tiene todas las opciones a su disposición».













