Washington. — El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos confirmó que el país completó su retiro definitivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), formalizando una de las decisiones más controvertidas del gobierno del presidente Donald Trump.
La salida se oficializó tras la orden ejecutiva firmada el 20 de enero de 2025, cuando Trump regresó al poder. Anteriormente, el mandatario ya había impulsado una medida similar durante su primer mandato, al acusar a la OMS de una mala gestión de la pandemia de COVID-19.
Por ley, Estados Unidos debía notificar con un año de anticipación y cubrir sus cuotas pendientes, sin embargo, adeuda alrededor de 260 millones de dólares al organismo.
La OMS advirtió que el impago viola las leyes estadounidenses y anunció que el tema será abordado por su junta ejecutiva en febrero.
El gobierno estadounidense afirmó que no tiene planes de regresar ni de participar como observador, y que buscará cooperar directamente con otros países en materia de vigilancia de enfermedades.
La Casa Blanca sostiene que la OMS actuó con falta de transparencia y lentitud frente al coronavirus, lo que facilitó su propagación. Por ello, Trump decidió suspender las transferencias de recursos, al considerar que no tiene sentido financiar a una organización que, desde su perspectiva, no cumplió con su misión principal de proteger la salud pública a nivel global.
La salida de Estados Unidos de la OMS ha generado preocupación entre especialistas en salud pública.
Los expertos advirtieron que dicha salida debilita los sistemas globales de prevención y respuesta sanitaria, lo que representa un riesgo para la seguridad internacional.





