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Tras casi 60 años de membresía, el tercer mayor productor de la organización anunció su salida para mayo; la decisión busca aprovechar sus inversiones en infraestructura y liberarse de las cuotas vinculantes que limitaban su capacidad de exportación.

En un anuncio que ha sacudido las bolsas de valores y los despachos diplomáticos, los Emiratos Árabes Unidos confirmaron que dejarán de pertenecer a la Organización de Países Exportadores de Petróleo y a la alianza ampliada conocida como OPEP Plus. El ministro de Energía emiratí señaló que la nación busca «flexibilidad» para satisfacer la demanda mundial a largo plazo, distanciándose de la estrategia de recortes liderada por Arabia Saudita.

Las claves de la ruptura:

  • Capacidad Excedente: Los Emiratos Árabes Unidos han realizado inversiones masivas para elevar su capacidad a cinco millones de barriles diarios, pero las cuotas del grupo los limitaban a solo tres punto cinco millones. Al salir, el país podrá monetizar sus reservas con mayor velocidad antes de que la transición energética global reduzca la demanda.
  • Golpe a la Cohesión: Con esta salida, la organización pierde cerca del quince por ciento de su capacidad de producción. Analistas advierten que Arabia Saudita tendrá que cargar sola con el peso de la gestión del mercado, lo que podría desatar una guerra de precios.
  • Factor Estados Unidos: La medida es vista como una victoria para el presidente Donald Trump, quien ha presionado constantemente para disolver el cartel, acusándolo de estafar a los consumidores globales mediante la manipulación de precios.
  • Rutas Alternativas: Ante la crisis en el Estrecho de Ormuz, el gobierno emiratí impulsa la construcción de nuevos oleoductos hacia el puerto de Fujairah para exportar crudo sin depender de zonas en conflicto con Irán.

Aunque el impacto en el precio no será inmediato debido a los bloqueos marítimos actuales, los economistas prevén que, a largo plazo, la mayor oferta de petróleo emiratí podría empujar los precios hacia los cincuenta dólares por barril, aliviando la presión sobre las economías más pobres afectadas por la inflación energética.