Saltar al contenido principal
Publicidad

El Departamento de Estado advierte sobre posibles represalias de Irán tras los bombardeos estadounidenses; suspenden servicios consulares de rutina y piden a los ciudadanos tener reservas de víveres para refugio inmediato.

La tensión en el Medio Oriente ha alcanzado un nuevo punto crítico este domingo 29 de marzo. La Embajada de Estados Unidos en Doha, Qatar, anunció una reducción drástica de sus operaciones, operando únicamente con personal de emergencia, y emitió una advertencia urgente a todos los ciudadanos estadounidenses en el país para que se preparen para «agacharse y cubrirse» (duck and cover) ante la posibilidad de alertas de ataque inminentes.

En un comunicado oficial, la sede diplomática informó la suspensión de todos los servicios consulares de rutina y prohibió el acceso del público a sus instalaciones. La advertencia es clara: el gobierno de Irán y sus aliados podrían atacar objetivos estadounidenses como represalia por la reciente ofensiva de la administración Trump contra el país persa. Se ha instado a los ciudadanos a inscribirse en el programa STEP y a mantener suministros de comida, agua y medicamentos en sus residencias para un posible confinamiento (shelter-in-place).

Opciones de salida

Aunque la frontera terrestre con Arabia Saudita permanece abierta como vía de escape, la embajada advirtió que los vuelos comerciales desde Qatar son limitados. Esta medida se produce apenas horas después de que se anunciara a Pakistán como posible sede de conversaciones de paz, lo que sugiere que Washington no bajará la guardia militar mientras se intenta la vía diplomática.