El empresario Elon Musk criticó duramente las regulaciones tecnológicas impulsadas por la Unión Europea, asegurando que el marco normativo del bloque continental «inhibe el progreso» y frena la competitividad de las empresas del sector. Durante su intervención sobre el panorama tecnológico global, el magnate advirtió que el exceso de burocracia sofoca la innovación y la adopción de nuevas tecnologías.
Asimismo, Musk hizo un llamado urgente a los líderes de naciones fuera de China para desarrollar de manera masiva nuevas fuentes de energía. Explicó que la expansión acelerada de la inteligencia artificial y el procesamiento de datos requiere un suministro eléctrico sin precedentes para alimentar la infraestructura de los centros de datos, por lo que instó a los gobiernos a acelerar sus planes de generación energética.
Las declaraciones de Musk ocurren en medio de crecientes tensiones entre las grandes multinacionales tecnológicas y los organismos reguladores europeos por normativas relativas a la inteligencia artificial y la privacidad. A su vez, su advertencia sobre la capacidad energética refleja la preocupación de la industria ante el consumo masivo de electricidad que demandará la infraestructura digital en los próximos años.







