En medio de la crisis que mantiene a la isla con apagones de hasta 20 horas diarias, el Gobierno de Cuba aprobó dos resoluciones para incentivar la inversión estatal y privada en energías renovables mediante exenciones fiscales y aduaneras.
La Resolución 180/2026, vigente desde este sábado, exime del pago de aranceles de importación a las personas naturales y jurídicas que ingresen al país sistemas solares fotovoltaicos, pequeños aerogeneradores, biodigestores, motobombas a biogás y cargadores para vehículos eléctricos alimentados por fuentes limpias.
La normativa también otorga bonificaciones sobre las utilidades y los ingresos personales a quienes inviertan en la instalación de estas tecnologías en espacios de beneficio comunitario, como policlínicos, sistemas de bombeo de agua y viviendas de personas electrodependientes.
De forma complementaria, la Resolución 179/2026 amplía el marco regulatorio para autorizar la compraventa de energía generada a partir de biomasa vegetal y fuentes eólicas, sumándolas a la solar, para su entrega y comercialización al Sistema Electroenergético Nacional (SEN).
Ambas normativas buscan mitigar el colapso del sistema eléctrico cubano, afectado desde mediados de 2024 por la baja capacidad de generación interna y las restricciones a la importación de combustibles derivadas de las presiones de Washington.
La emergencia energética provocó a principios de este mes de agosto tres días consecutivos de cortes masivos, acumulando un total de siete apagones generales en lo que va de 2026 y doce en los últimos dos años.












