Tel Aviv. — Tras más de dos años y tres meses, el reloj instalado en la Plaza de los Rehenes de Tel Aviv se detuvo este martes, luego de que el cuerpo del último rehén en Gaza fuera devuelto a Israel.
El cronómetro marcó 843 días, 12 horas, 5 minutos y 59 segundos, el tiempo de espera y angustia que vivieron las familias de los últimos 20 rehenes liberados con vida durante la última tregua y de los 28 cuyos cuerpos fueron recuperados.
El Foro de Familias de los Secuestrados señaló que el reloj se convirtió en uno de los símbolos más reconocibles de la plaza, al contar cada segundo del cautiverio en Gaza desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, cuando “el tiempo parecía congelado” para las familias.
“Ahora, tras el regreso del último rehén, el sargento mayor Ran Gvili, finalmente ha llegado el momento de detener el reloj”, indicó la organización en un comunicado.
Este martes se realizó una ceremonia conmemorativa en la plaza, con la participación de familiares de rehenes fallecidos y sobrevivientes, como Segev Kalfon, secuestrado durante el festival Nova.
Durante estos años, la Plaza de los Rehenes se consolidó como un punto de protesta y memoria, con manifestaciones semanales para exigir al gobierno el regreso de los cautivos, que también se replicaron frente al Parlamento israelí y la residencia del primer ministro, Benjamín Netanyahu, en Jerusalén.





