El Kremlin lanzó una seria advertencia a Lituania de que adoptará medidas de respuesta para garantizar su seguridad si la república báltica autoriza el despliegue de armas nucleares en su territorio. La declaración, realizada por el portavoz presidencial Dmitri Peskov, se dio tras la aprobación en primera lectura por parte del Parlamento lituano (Seimas) de una enmienda que busca levantar la prohibición constitucional al estacionamiento de armamento atómico y bases extranjeras.
Moscú señaló que esta iniciativa, sumada a la posibilidad de que Estados Unidos instale una base militar permanente en el país —que limita con el enclave estratégico de Kaliningrado—, representa una escalada significativa de las tensiones en el continente europeo. La votación definitiva para reformar la Carta Magna se celebrará el próximo 12 de enero, en un movimiento defendido por el presidente Gitanas Nausėda como un mecanismo de disuasión bajo el paraguas de la OTAN.
Lituania busca alinearse con sus vecinos bálticos, Estonia y Letonia, que carecen de restricciones constitucionales explícitas sobre armas nucleares y han mostrado apertura a misiones aliadas de combate. Aunque la Gobernación lituana aclaró que el cambio constitucional no implicará la llegada inmediata de misiles, Rusia advierte que recalibrará sus defensas ante cualquier modificación radical del equilibrio regional.












