Diversas naciones del Hemisferio Occidental oficializaron su primera medida colectiva en el marco de la alianza recién constituida «Escudo de las Américas», con el objetivo de combatir de forma coordinada a 24 de las principales organizaciones criminales, cárteles y pandillas de la región. La estrategia multilateral incluye sanciones financieras, congelamiento de activos, restricciones de visados e inmigración, así como el procesamiento penal de personas o entidades que brinden apoyo material o logístico a estos grupos transnacionales.
Entre las organizaciones identificadas como amenazas para la seguridad continental figuran el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Tren de Aragua, la MS-13, el Clan del Golfo, el ELN y disidencias de las FARC, además del Cártel del Golfo, el Cártel del Noreste, la Nueva Familia Michoacana y Cárteles Unidos, entre otros. La declaración conjunta enfatiza que estas redes constituyen un desafío directo e inmediato para la estabilidad del continente.
El plan de acción reposa sobre tres ejes fundamentales: seguridad económica, cooperación en seguridad y coordinación multilateral, lo que abarcará un intercambio intensificado de inteligencia y acceso a tecnologías avanzadas de vigilancia. Asimismo, las naciones participantes prevén elevar el asunto ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) mediante consultas en el marco del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (Tratado de Río) para habilitar mecanismos de respuesta colectiva en la región.








