El Inter Miami busca expandir sus horizontes más allá de las fronteras de Estados Unidos, y su próximo objetivo está en el sur del continente. Jorge Mas confirmó que ha entablado un diálogo formal con la dirigencia de la Conmebol para explorar las vías de acceso a la Copa Libertadores. El dueño de «Las Garzas» está convencido de que la integración de clubes norteamericanos es el paso lógico para la evolución del fútbol en América, buscando emular el camino que alguna vez trazó México.
Mas enfatizó que la competitividad del torneo sudamericano se vería beneficiada con la inclusión de los monarcas de la MLS y la Liga MX. El empresario ve en esta alianza una oportunidad para mejorar el nivel táctico y físico de los clubes de Concacaf al enfrentarse a gigantes como River Plate, Flamengo o Palmeiras. Para el directivo, no se trata solo de una invitación, sino de establecer un sistema de méritos que premie a los mejores equipos de toda la región americana.
La clave del éxito para este proyecto reside en la voluntad política entre las confederaciones. Mas reconoció que, aunque existen temas complejos de logística y derechos entre Concacaf y Conmebol, el beneficio mutuo debería prevalecer sobre cualquier diferencia técnica. La idea es fortalecer el fútbol hemisféricamente, creando una plataforma donde los clubes de Norteamérica puedan demostrar su crecimiento frente a la tradición centenaria de las instituciones sudamericanas.
El regreso de los equipos del norte a la Libertadores evoca grandes momentos, como la final de Cruz Azul en la Bombonera o la garra de los Tigres de Ricardo Ferretti. México demostró durante 18 años que el nivel de su liga estaba a la altura del desafío, logrando tres subcampeonatos que aún se recuerdan con respeto en el sur. Jorge Mas utiliza estos antecedentes como prueba de que la competitividad del torneo solo puede crecer si se permite la entrada de los equipos más poderosos del norte.
Mientras el Inter Miami y la MLS se mantienen enfocados en sus torneos domésticos, la posibilidad de jugar en Sudamérica se mantiene como la máxima aspiración internacional. La salida de los clubes mexicanos en 2016 dejó un hueco que la Leagues Cup no ha logrado satisfacer plenamente en términos de prestigio histórico. Si las gestiones de Mas prosperan, podríamos estar a las puertas de un cambio de paradigma que unifique finalmente el fútbol de clubes en todo el continente americano.




