El Manchester City ha roto el silencio de manera categórica frente a las intensas especulaciones surgidas desde España en torno al futuro de su máxima figura ofensiva, Erling Haaland. A través de un comunicado oficial emitido a los medios, la entidad de Mánchester calificó de rotundamente falsas las versiones que vinculan al delantero noruego con un movimiento fuera del club inglés en el corto plazo. Los directivos del conjunto británico buscaron mitigar de inmediato el revuelo mediático internacional para proteger la estabilidad de su plantel de cara a los próximos compromisos.
La controversia estalló luego de que Enrique Riquelme, candidato a la presidencia del Real Madrid para las elecciones de este domingo, afirmara en televisión abierta contar con un acuerdo para fichar al atacante nórdico en caso de ganar los comicios. Ante un escenario donde se mostró una camiseta blanca con el dorsal ‘9’ y el apellido del jugador, el Manchester City fue contundente en su misiva: “Las historias que han surgido desde España sobre el futuro de Erling Haaland son falsas. No hay posibilidad de que esto suceda y no hay ninguna cláusula contractual que lo permita”.
Además del rotundo desmentido deportivo, el campeón de la FA Cup 2026 advirtió que su equipo jurídico evalúa seriamente trasladar el caso a los tribunales. El club manifestó que están considerando iniciar acciones legales debido al uso indebido y no autorizado de la imagen de su futbolista en un contexto estrictamente electoral ajeno a la institución. Esta postura busca sentar un precedente firme contra la utilización de activos bajo contrato vigente con otras escuadras para fines políticos y de campaña. Con este movimiento, los altos mandos del Manchester City blindan legalmente a su estrella, recordando que Haaland renovó su contrato de larga duración a principios de 2025, extendiendo su vínculo con los Sky Blues hasta la temporada 2033-34. Al unísono, el entorno del ariete, encabezado por su padre Alfie Haaland y la agente Rafaela Pimenta, secundó la postura inglesa afirmando de manera tajante que «nada de lo dicho es cierto», dejando al descubierto la fragilidad del audaz anuncio electoral en territorio español






