El Bayern Múnich inauguró de manera inmejorable la temporada 2026-27 bajo la dirección de Vincent Kompany, coronándose campeón de la Supercopa de Alemania tras vencer 2-1 al Borussia Dortmund. En lo que representó el primer compromiso oficial de la nueva campaña, el conjunto bávaro demostró oficio en el césped del Signal Iduna Park para llevarse a sus vitrinas el título número doce en la historia de esta competición.
La primera mitad estuvo marcada por el buen control del equipo visitante, que logró reflejar su dominio en el marcador. El encargado de romper el cero al minuto 28 fue Nathaniel Brown, quien se estrenó en partido oficial con un disparo potente desde casi 15 metros tras recibir una gran habilitación de Michael Olise. Justo antes de irse al descanso, en el minuto 45+1, el propio Olise aprovechó un error en la salida de Jobe Bellingham para avanzar hacia el área y colocar con maestría el balón al segundo poste, firmando un sólido 0-2.
Para la parte complementaria, la escuadra local reaccionó con fuerza y generó opciones de peligro importantes en los primeros minutos. Pese a una providencial salvada de Jonathan Tah ante un remate de Giannis Konstantelias y a la gran intervención de Manuel Neuer frente a Konstantinos Karetsas, el Dortmund encontró recompensa a su insistencia. Al minuto 75, Fábio Silva acortó distancias tras recibir una asistencia de Daniel Svensson, definiendo con un disparo que se desvió levemente en Alphonso Davies antes de incrustarse en las redes.
La tensión se mantuvo al máximo en el tramo final del partido, donde el Bayern supo aguantar la presión del rival e incluso dio juego a Ismael Saibari en su debut oficial. Las esperanzas del empate para los locales terminaron por diluirse al minuto 90, cuando Ramy Bensebaini vio la tarjeta roja directa tras cometer una falta sobre Saibari. Con diez hombres sobre la cancha, el Dortmund no pudo modificar el destino de un encuentro que coronó al gigante de Múnich frente al muro amarillo de Dortmund.









