Jeffrey Weisheit fue ejecutado la madrugada de este jueves en la Prisión Estatal de Indiana, ubicada en Michigan City, tras recibir una inyección letal por el asesinato de los dos hijos de su novia, de 5 y 8 años, a quienes mató al provocar un incendio en 2010 en el área de Evansville.
La aplicación de la pena capital comenzó poco después de la medianoche y su fallecimiento se declaró formalmente a las 12:45 a.m., según confirmó Noelle Russell, jefa de comunicaciones del Departamento Correccional de Indiana, quien detalló que el recluso no pronunció últimas palabras y solicitó costillas a la barbacoa como su última comida.
La ejecución de Weisheit marca la primera que se lleva a cabo en Indiana este año y forma parte de una jornada inusual en Estados Unidos, ya que Florida y Alabama también tienen programadas ejecuciones para este mismo día, lo que representa la segunda ocasión en lo que va del año que se ejecutan a tres personas en el país en una sola fecha.
Durante el proceso legal, la defensa intentó frenar la sentencia solicitando al gobernador republicano Mike Braun que permitiera someter a Weisheit a escáneres cerebrales para documentar antecedentes de lesiones y problemas de salud mental, además de pedir la conmutación por cadena perpetua y cuestionar los fármacos letales utilizados; sin embargo, todas las solicitudes fueron rechazadas tanto por los tribunales como por la gubernatura.














