El estado de Texas ejecutó con inyección letal a Jamaal Howard, de 46 años, condenado por el homicidio de una comerciante en el año 2000. El procedimiento se llevó a cabo en la prisión de Huntsville tras el rechazo de los últimos recursos presentados por la defensa ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos, los cuales argumentaban discapacidad intelectual de Howard y posibles fallas en los fármacos aplicados.
La ejecución ocurre en medio de la controversia generada por el caso de Christa Pike en Tennessee, quien sobrevivió la semana pasada a un intento de ejecución con el mismo anestésico, pentobarbital, debido a complicaciones en las vías intravenosas. Pese a las solicitudes de suspensión para revisar la calidad del compuesto, el estado procedió con la sentencia.












