La operación de la Fuerza de Tarea Conjunta derivó en la destrucción de un navío vinculado a organizaciones de tráfico de estupefacientes; el reporte militar estadounidense confirmó el deceso de tres tripulantes durante la acción.
Miami, Florida. El Comando Sur de los Estados Unidos de América formalizó el reporte técnico respecto a una incursión armada de carácter cinético ejecutada en las aguas territoriales del Océano Pacífico Oriental. La intervención, diseñada a partir de los datos suministrados por los sistemas de inteligencia satelital y patrullaje aeronaval, se dirigió en contra de una embarcación de perfil logístico empleada por las redes de contrabando transnacional de sustancias ilícitas hacia el mercado de Norteamérica.
Orden de ataque cinético y la Fuerza de Tarea Esmoquin
De acuerdo con las bitácoras oficiales y los comunicados de prensa emitidos por la comandancia de las fuerzas armadas norteamericanas, la maniobra de intercepción armada se desahogó el viernes 29 de mayo. El operativo se activó tras recibir la instrucción directa del general de ejército y comandante en jefe del organismo de defensa, Francis L. Donovan.
La ejecución técnica de la incursión corrió a cargo de los destacamentos de la Fuerza de Tarea Conjunta denominada «Lanza del Sur» (Joint Task Force Southern Spear). Las unidades tácticas emplearon armamento guiado de precisión para realizar un impacto cinético en contra de la estructura motriz del navío interceptado, el cual carecía de banderas de registro civil y operaba bajo el control de agrupaciones delictivas catalogadas por la legislación estadounidense como organizaciones de tráfico de drogas.
Inteligencia naval y saldo de bajas del operativo
Los análisis de trayectoria y las bitácoras de seguimiento confirmaron que la embarcación se desplazaba a lo largo de los corredores marítimos habituales que conectan los puntos de producción de alcaloides en Sudamérica con las plataformas de distribución de Centroamérica y el litoral de la costa mexicana. Las autoridades de defensa ratificaron que el navío realizaba operaciones de transporte de cargamentos de estupefacientes al momento de ser fijado por las miras ópticas de los aviones de combate.
El balance de daños humanos liberado por el Departamento de Guerra detalló que tres tripulantes del sexo masculino perdieron la vida como consecuencia de la detonación y posterior hundimiento de la nave en la fosa oceánica. El mando militar precisó que ninguna unidad, aeronave o elemento de las fuerzas armadas norteamericanas resultó con averías o heridas durante el desahogo de la misión en alta mar. El Comando Sur de los Estados Unidos concluyó el reporte señalando que mantendrá la aplicación de mecanismos de presión sobre las estructuras de los carteles de la droga a través de la campaña permanente denominada Operación Lanza del Sur.









