Este martes, Estados Unidos informó sobre la autorización para continuar con la construcción de 100 kilómetros de muro fronterizo en el límite entre Arizona y México, a pesar de las protestas de la Nación Tohono O’odham, comunidad originaria que se opone a las obras al señalar que atraviesan suelo sagrado.

El comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. (CBP), Rodney Scott, afirmó que el proyecto de infraestructura conocido como ‘Tucson 5’ se ha puesto en marcha formalmente.

‘’Esta iniciativa cerrará uno de los corredores de contrabando y tráfico más peligrosos de la frontera suroeste: una zona desértica remota que durante décadas ha facilitado el trasiego de drogas, la muerte de migrantes y las actividades de los carteles’’, enfatizó Scott mediante un comunicado.

El anuncio se dio a conocer luego de que un juez federal en California denegara la solicitud promovida por la Nación Tohono O’odham para bloquear de manera temporal la edificación de la valla a lo largo de su reserva en el sur de Arizona.

En su resolución judicial, el juzgador dictaminó que la tribu no presentó elementos suficientes para demostrar que las obras reduzcan de forma ilegal el territorio de su reserva o constituyan una invasión federal, tal como argumentaban en la demanda interpuesta el pasado mes de junio.