El gobierno de Donald Trump prepara un desembolso de cuatro millones de dólares dirigido a fortalecer medios de comunicación de derecha en Europa. Esta asignación forma parte de una estrategia financiera superior a los 25 millones de dólares orientada a respaldar organizaciones de la sociedad civil con posturas conservadoras en el continente.
La medida incrementa el riesgo de un choque diplomático con las administraciones europeas, donde diversos sectores ya cuestionan el papel de Estados Unidos al señalarlo por presunta intromisión en los asuntos políticos locales.
Por su parte, el Departamento de Estado, a través de la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo, defiende la iniciativa bajo el argumento de fomentar la libertad de expresión y estrechar la cooperación bilateral.
El plan contempla la entrega de tres millones de dólares para evaluar agendas legislativas y flujos migratorios, mientras que el resto financiará redes periodísticas enfocadas en soberanía y libertades religiosas.







