El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, solicitó formalmente a México intensificar sus operativos de contención para frenar a los flujos de personas, incluidos los propios ciudadanos mexicanos, antes de que alcancen la frontera norte. De acuerdo con información difundida por la agencia Bloomberg y replicada en diversos medios internacionales, Washington busca establecer un control fronterizo más estricto para reducir de manera drástica los cruces irregulares.

La postura fue transmitida directamente por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, durante un encuentro diplomático con el secretario de Relaciones Exteriores de México, Roberto Velasco. Esta exigencia responde a una iniciativa de seguridad y control migratorio de Stephen Miller, asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, diseñada para endurecer las políticas bilaterales y exigir la interceptación temprana de los trayectos migratorios dentro del territorio mexicano.

La petición de la Casa Blanca implica un despliegue operativo más severo destinado a combatir la inmigración ilegal, frenar el tráfico de drogas, especialmente sustancias como el fentanilo, y neutralizar a las organizaciones criminales transnacionales. Tras la reunión, las autoridades mexicanas destacaron la importancia de mantener una cooperación bilateral sin subordinación entre Marco Rubio y Roberto Velasco, reafirmando su compromiso con la protección de los derechos humanos de los connacionales y el respeto absoluto a la soberanía nacional