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Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos han diseñado nuevos planes de ataque que contemplan el posible despliegue de la bomba GBU-43/B Massive Ordnance Air Blast (MOAB), conocida como la «madre de todas las bombas», contra la infraestructura energética y los emplazamientos nucleares de Irán en caso de que el presidente Donald Trump ordene reanudar las operaciones militares, de acuerdo con reportes de la cadena CNN.

El uso de la MOAB, el artefacto no nuclear de mayor potencia en el arsenal estadounidense, marcaría una escalada sin precedentes en el conflicto. Sin embargo, fuentes militares consultadas por CNN dudan sobre su efectividad real para destruir los objetivos pendientes o alterar de forma decisiva el rumbo de las hostilidades, las cuales se han prolongado por más de seis meses.

La presión política sobre la Casa Blanca se ha intensificado ante el rechazo social al conflicto a pocas semanas de las elecciones intermedias. Pese al descontento público y los llamados internacionales para retirar las tropas, Trump ha descartado una salida inmediata al considerar que un repliegue prematuro proyectaría una imagen de derrota frente a Teherán.

Entre las opciones analizadas se contempla una ofensiva final de gran escala contra sectores energéticos y sitios estratégicos como el Monte Pickaxe, donde se presume la presencia de componentes nucleares, lo que permitiría a la administración declarar la victoria de forma unilateral antes de proceder al retiro de las fuerzas en la región.