El portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Tomm Pigott, emitió un comunicado para detallar el endurecimiento de las sanciones económicas impuestas por el Departamento del Tesoro contra el gobierno de Cuba. La medida busca contrarrestar las acciones represivas del régimen y limitar el financiamiento de sus aparatos militar, de inteligencia y redes de apoyo exterior.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros implementó normativas derivadas de una orden ejecutiva presidencial orientada a presionar a la administración cubana. Las autoridades estadounidenses también modificaron las regulaciones vigentes para cerrar vías de evasión fiscal y comercial que, según Estados Unidos, permitían financiar actividades consideradas peligrosas para la seguridad nacional estadounidense.
El funcionario estadounidense ratificó la postura de su país de utilizar herramientas coercitivas para exigir rendición de cuentas a los responsables del régimen. Con estas acciones, la administración federal busca limitar los recursos económicos del gobierno de la isla y respaldar los reclamos de libertad de la población civil.







