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El Departamento de Estado de Estados Unidos emitió este 22 de julio una alerta mundial de viaje en la que pidió a los ciudadanos estadounidenses ejercer mayor precaución debido al deterioro del entorno de seguridad provocado por las crecientes tensiones en Medio Oriente y el riesgo de una escalada que pueda afectar a estadounidenses dentro y fuera de la región.

En el aviso, la dependencia advirtió que los ciudadanos que actualmente se encuentran en Medio Oriente deben mantenerse en estado de alerta ante posibles cancelaciones de vuelos, cierres temporales del espacio aéreo y otras interrupciones en los desplazamientos, ya que varias aerolíneas han suspendido o modificado sus operaciones.

Asimismo, recomendó a los estadounidenses que se encuentran fuera de la región reconsiderar los viajes hacia Medio Oriente o con escalas en esa zona, mantenerse informados sobre el estado de los aeropuertos y consultar con las aerolíneas antes de viajar.

El Departamento de Estado también alertó que instalaciones diplomáticas estadounidenses, incluso fuera de Medio Oriente, han sido blanco de ataques y señaló que Irán y grupos afines podrían dirigir acciones contra intereses estadounidenses en distintas partes del mundo, incluidos negocios, instituciones y otros lugares vinculados con Estados Unidos.

La dependencia recomendó a los viajeros monitorear los avisos de seguridad emitidos por embajadas y consulados, seguir las instrucciones de las autoridades locales e inscribirse en el programa Smart Traveler Enrollment Program (STEP) para recibir actualizaciones y asistencia consular.

La alerta se publica en un contexto de creciente tensión regional tras los enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán, así como por los ataques atribuidos a los rebeldes hutíes de Yemen contra embarcaciones comerciales en el Mar Rojo, hechos que han elevado el nivel de riesgo para la navegación y el transporte aéreo en la región.

En las últimas semanas, Washington también ha reforzado las medidas de seguridad en varias de sus representaciones diplomáticas y ha actualizado las recomendaciones de viaje para diversos países de Medio Oriente. Hasta el momento, el Departamento de Estado no ha ordenado una evacuación general de ciudadanos estadounidenses, pero mantiene un monitoreo permanente de la situación y advirtió que podría emitir nuevas medidas conforme evolucione el panorama de seguridad.