Saltar al contenido principal

Washington. — El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este jueves nuevas sanciones contra funcionarios iraníes responsables de la represión violenta de las protestas antigubernamentales y contra “redes bancarias clandestinas» que, según Washington, permiten a la élite iraní blanquear ingresos provenientes de los recursos naturales del país.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que Estados Unidos respalda al pueblo iraní en “su lucha por la libertad y la justicia». También  advirtió que su país utilizará todas las herramientas disponibles para castigar la “opresión tiránica” del régimen contra los derechos humanos.

En un comunicado, el gobierno de Donald Trump sostuvo que continuará negando al régimen iraní el acceso al sistema financiero y bancario global mientras persista la represión.

Entre los sancionados figura Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, señalado como uno de los primeros dirigentes en incitar a la violencia durante las protestas.

El Tesoro denunció además que miembros de la Guardia Revolucionaria Islámica atacaron a manifestantes heridos dentro de un hospital en la provincia de Ilam.

Allí habrían lanzado gases lacrimógenos, disparado perdigones metálicos y agredido a pacientes, familiares y personal médico.

Según la dependencia, algunos de los sancionados son responsables de miles de muertos y heridos.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) también sancionó a 18 personas y entidades vinculadas a redes de “banca paralela” relacionadas con Bank Melli y Shahr Bank, utilizadas para lavar dinero procedente de la venta de petróleo y productos petroquímicos iraníes.

Washington afirmó que esos recursos, lejos de beneficiar al pueblo iraní, se utilizan para financiar la represión interna y el apoyo del régimen a grupos terroristas en el extranjero.