El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una demanda ante el Tribunal del Distrito de Columbia para solicitar la confiscación del Motor Tanker Skipper, un petrolero de crudo incautado por Estados Unidos en alta mar en diciembre de 2025,así como aproximadamente 1.8 millones de barriles de crudo suministrados por Petróleos de Venezuela, S.A. (PdVSA), la empresa petrolera estatal venezolana.
De acuerdo con la denuncia, el Skipper y su cargamento son confiscables por constituir una fuente de influencia sobre el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), incluyendo la Fuerza Quds del CGRI (CGRI-QF), una organización terrorista extranjera (OTE) designada.
“Este Departamento de Justicia desplegará todas las facultades legales a su disposición para desmantelar por completo y clausurar permanentemente cualquier operación que desafíe nuestras leyes y fomente el caos en todo el mundo”. Declaro la Secretaria de Seguridad, Pam Bondi.
La denuncia de decomiso alega un plan, entre al menos 2021 y la actualidad, para facilitar el envío y la venta de productos petrolíferos en beneficio del CGRI, incluyendo las Fuerzas de Cualificación del CGRI.
Durante este tiempo, el Skipper transportó petróleo crudo desde Irán y Venezuela y, mediante transferencias de barco a barco, lo entregó a diversos lugares del mundo, incluyendo a otros regímenes delincuentes.
El Skipper encubrió sus actividades ilícitas falsificando sus ubicaciones, enarbolando banderas falsas y empleando otras tácticas para ofuscar sus rutas y ocultar su evasión de sanciones. Por ejemplo, como se alega en la denuncia, en 2024, el Skipper entregó aproximadamente tres millones de barriles de petróleo crudo de Irán a Siria.








