Washington. — El Departamento del Tesoro estadounidense autorizó mediante una nueva licencia a empresas estadounidenses realizar ciertas actividades de explotación, transporte y comercialización de petróleo venezolano, pese a las sanciones vigentes contra el sector energético del país.
La medida forma parte del acercamiento entre la administración de Donald Trump y el Gobierno interino de Venezuela, encabezado por Delcy Rodríguez, tras el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países, suspendidas desde 2019.
La licencia permite explotar, vender, transportar y almacenar crudo venezolano y sus derivados, siempre que estos sean importados a Estados Unidos por compañías estadounidenses.
Además, autoriza transacciones en las que participen el Gobierno venezolano y la petrolera estatal PDVSA. Cabe resaltar, que la estipulación enfatiza que los contratos deben regirse por legislación estadounidense y las disputas se resuelvan en tribunales de ese país.
El Tesoro también aclaró que no se permitirán operaciones vinculadas con Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba ni ciertos actores de China, ni con personas sancionadas por Washington.
La flexibilización ocurre en medio de turbulencias en el mercado energético mundial, impulsadas por el bloqueo del estrecho de Ormuz tras la guerra con Irán, ruta por la que circula cerca del 20 % del petróleo global.
Ante la escalada en los precios de la gasolina, Washington también liberó parte de sus reservas estratégicas de crudo. También relajó temporalmente algunas restricciones para ampliar la oferta energética mundial.






