El gobierno de Donald Trump inició la compra de más de 20 bodegas en todo el país, que usará para detener a miles de migrantes, según información de la agencia Bloomberg.
Algunas de las instalaciones servían como almacenes para comercio en línea, y serán transformadas en centros de detención con alta capacidad; el de mayor tamaño, ubicado en Hutchins, Texas, podrá resguardar hasta 9 mil 500 migrantes.
Aunque el Gobierno estadounidense no ha confirmado de manera oficial dichos planes, en noviembre de 2025 el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aprobó un contrato de casi 30 millones de dólares, a una empresa con sede en Kansas, para el diseño de «centros de procesamiento y megacentros de detención».
Además, funcionarios en Virginia y Texas confirmaron a medios locales la existencia de dichos planes de la administración Trump en sus jurisdicciones, lo anterior en medio de las fuertes protestas en Minneapolis contra las políticas antimigratorias y el despliegue de agentes federales en las comunidades.
Según una lista publicada por Bloomberg, además del centro en Hutchins, el Gobierno abriría otros tres en Texas: uno en El Paso, con 8 mil 500 camas; otro a las afueras de San Antonio, con mil 500 camas, y otro en McAllen, con capacidad para 500 migrantes.
El plan para convertir bodegas en cárceles también contempla a Georgia, Mississippi, Utah, Pensilvania, Missouri, Maryland, Arizona, Florida, New York, New Jersey, Luisiana, Oklahoma, Minnesota, Michigan e Indiana.
En abril del año pasado, el director encargado del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), Todd Lyons, aseguró querer que el proceso de deportaciones en el país funcionara como «Amazon para seres humanos».
Las detenciones de migrantes en EU han alcanzado nivel récord en la actual administración, con un promedio de 73 mil migrantes bajo custodia, la cifra más alta desde la creación del Departamento de Seguridad Nacional en 2001, según datos de la cadena CBS News.





