Washington. — El secretario de Guerra, Pete Hegseth, aseguró que, a cuatro días del inicio del conflicto con Irán, Washington está “ganando de manera contundente, devastadora y sin piedad” y adelantó que comenzará a emplear bombas de gravedad de precisión guiadas por GPS y láser, de las que dispone de un arsenal “casi ilimitado”.
En rueda de prensa en el Pentágono, Hegseth confirmó la destrucción de un navío de guerra iraní en el océano Índico.
Tambien, afirmó que la Operación ‘Furia Épica’, iniciada el sábado, en la que murió el líder supremo iraní, Alí Jameneí, ha desplegado el doble de poder aéreo que la campaña en Irak en 2003 y una intensidad siete veces mayor que los bombardeos a instalaciones nucleares iraníes del año pasado.
El funcionario detalló que más bombarderos y cazas se incorporan a la ofensiva y que, con el “control total de los cielos”, se utilizarán bombas de 500, mil y 2 mil libras.
Capacidad de respuesta iraní se ha reducido
Por su parte, el jefe del Estado Mayor, Dan Caine, informó que la capacidad iraní de disparo de misiles balísticos se ha reducido un 86 % desde el inicio de los combates, con una caída del 23 % en las últimas 24 horas. Agregó que los ataques con drones unidireccionales han disminuido un 73 %.
Según Caine, las fuerzas estadounidenses han pasado de ataques de largo alcance a operaciones de precisión dentro del territorio iraní.
La ofensiva conjunta de EE.UU. e Israel ha dejado la muerte de Jameneí, parte de la cúpula militar iraní y cientos de personas, mientras que seis soldados estadounidenses han fallecido por la respuesta de Teherán.
El presidente Donald Trump ha advertido que la ofensiva continuará durante varias semanas más hasta destruir el programa de misiles, la Marina y las capacidades nucleares de Irán. Además, señaló que aún no se ha lanzado la “gran oleada” de ataques, que podría ocurrir “muy pronto”.






