Drones kamikaze de las fuerzas ucranianas alcanzaron las instalaciones de la refinería LUKOIL-Permnefteorgsintez, ubicada en la ciudad de Perm, a más de 1,500 kilómetros de la frontera con Ucrania. La incursión aérea de largo alcance provocó un incendio de grandes proporciones dentro del complejo petroquímico, uno de los más importantes del sector energético ruso.
De acuerdo con los primeros reportes de los servicios de emergencia, el impacto de los artefactos no tripulados causó daños de consideración en la unidad de destilación primaria AVT-5, una de las infraestructuras clave para el procesamiento de crudo en la planta. La humareda generada por el siniestro fue visible desde varios puntos de la ciudad mientras los equipos de bomberos trabajaban para sofocar las llamas.
El ataque se suma a la estrategia de incursiones contra la infraestructura petrolera y de refinación dentro de territorio ruso para desarticular el suministro logístico de combustible. Hasta el momento, las autoridades locales no han confirmado el número de víctimas o heridos, mientras se evalúa el impacto que el daño a la planta tendrá en la producción total de la refinería.








