Kiev.- Negociadores ucranianos han planteado renombrar una zona disputada del Donbás como “Donnylandia”, en un intento por atraer el favor del presidente estadounidense, Donald Trump, e impulsar las negociaciones de paz con Rusia, reveló The New York Times.
El nombre, que mezcla “Donbás”, el diminutivo de Donald (‘Donny’) y una referencia a Disneylandia, surgió inicialmente como una broma, pero con el tiempo comenzó a utilizarse en conversaciones diplomáticas, según fuentes cercanas al proceso.
La posible estrategia revela un patrón de líderes internacionales que apelan al ego y la vanidad de Trump para proteger sus intereses.
“Donnylandia” una zona desmilitarizada
La zona en disputa abarca unos 80 kilómetros de largo y unos 64 de ancho. Según Ucrania cuenta con aproximadamente 190 mil habitantes, aunque otras fuentes apuntan a que quedan menos de 100 mil residentes, debido su proximidad al frente y el colapso económico en la zona.
La propuesta contempla convertir esa región del este de Ucrania en una zona desmilitarizada o de libre comercio, donde ni Moscú ni Kiev ejerzan control absoluto, permitiendo a Trump presentar el acuerdo como un logro personal.
Ucrania busca con ello que Washington presione al Kremlin para flexibilizar su postura, ya que Rusia solo aceptaría una zona desmilitarizada bajo vigilancia de sus propias fuerzas, algo que Kiev rechaza.
«Contar con la impronta de Trump en (el nombre de) una zona económica libre es algo que (los ucranianos) consideran probablemente una especie de elemento disuasorio» para evitar futuras invasiones de Rusia, afirmó Samuel Charap, analista del centro de estudios Rand Corporation.
En los borradores del tratado de paz se ha manejado el “modelo de Mónaco” para describir el posible microestado semiautónomo. Mientras que el término «Donnylandia», sólo aparece en conversaciones.
Incluso, el diario señala que un negociador ucraniano diseñó una bandera verde y dorada para “Donnylandia” y creó un himno nacional con ayuda de ChatGPT, aunque no está claro si fueron mostrados a la delegación estadounidense.
Sin embargo, las negociaciones de paz sobre Ucrania han perdido prioridad ante la guerra en Irán, mientras Estados Unidos espera avances antes de retomar un papel más activo.







