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El presidente Donald Trump puso fin al breve periodo de Katie Zacharia como secretaria de Prensa de la Casa Blanca, apenas siete días después de haber asumido el cargo. Tras un debut complicado ante los medios y una creciente presión interna, el mandatario le sugirió abiertamente reconsiderar su rol al frente de la sala de prensa, señalando que el puesto «quizás no era para ella».

A pesar de su salida como portavoz principal, Trump aclaró que dialogará con Zacharia a su regreso de Georgia para evaluar su reubicación en una nueva área dentro de su administración. El mandatario defendió la lealtad de la excomentarista conservadora y criticó el trato que recibió por parte de los medios de comunicación, argumentando que busca evitar un mayor desgaste en su imagen pública.

La abrupta salida expuso la inexperiencia de Zacharia, cuya contratación se había concretado de manera acelerada tras el descarte de otros aspirantes. Durante la misma declaración, el presidente aprovechó para desmentir los rumores difundidos por portales de noticias sobre su equipo cercano, ratificando la continuidad de Susie Wiles en el gobierno federal.