El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, indultó a dos pavos, Gobble y Waddle, para salvarlos de convertirse en cena de Acción de Gracias, en una ceremonia realizada en la Rosaleda de la Casa Blanca junto a la primera dama, Melania.
Trump aprovechó el acto para lanzar bromas políticas y aseguró que anulaba los indultos otorgados por Joe Biden el año anterior porque, según él, Biden los firmó con un “bolígrafo automático” y, por tanto, carecían de validez.
También insinuó que los pavos de Biden estaban en camino de ser “procesados”, aunque terminó perdonarlos en tono de burla.
El mandatario comentó que había pensado en nombrar a los pavos como los congresistas demócratas Chuck Schumer y Nancy Pelosi, pero reconoció que con esos nombres jamás los indultaría.
Tras un concurso, la Federación Nacional del Pavo seleccionó a Gobble y Waddle, de plumaje blanco y cabeza azul, nacidos en Carolina del Norte. Después de dormir en un hotel de lujo, vivirán el resto de su vida bajo el cuidado de la Universidad Estatal de Carolina del Norte.
La tradición de indultar pavos comenzó formalmente con George H. W. Bush en 1989, aunque los presidentes recibían aves como obsequio mucho antes.
Se celebra en un contexto donde cada año se sacrifican unos 46 millones de pavos durante esta festividad que conmemora el banquete de 1621 entre colonos ingleses e indígenas.















